La rinoplastia me ayudó a tener un rostro distinto. Adquirí seguridad y confianza en mi misma. Al inicio sentí miedo y temor por los resultados obtenidos. Sin embargo, se superaron mis expectativas, fue todo un logro. Recibí buen trato por parte de los doctores y personal. Médica inspira hace los sueños realidad. Gracias a la atención y asesoría de los doctores ahora soy otra. Los resultados son sorprendentes.

Decidí rejuvenecer un poco el área de los párpados. Tenia un poco de exceso de piel, sin embargo no era candidata a una blefaro quirúrgica porque era algo leve. Opté por el plasmage que es un láser que hace quemaduras y “evapora” (el dr. Dice que sublima) el tejido. ¿Qué si fue doloroso? La verdad no, el doctor me puso anestesia tópica e inyectada, entonces prácticamente no sentí dolor, solo en algunas áreas mas sensibles. Posterior al procedimiento me arde un poco el área pero con hielo ha mejorado mucho. Estoy hinchada? Pues en realidad muy poco y no creo que se inflame mas. Lo recomiendo? Vi un cambio inmediato como si se abrieran un poco mas mis ojos, las arruguitas ya no están y cuando se concluya el proceso de cicatrización según me dijo el doc, La piel se va a estirar mas. Les seguiré contando

Me dice la blefaroplastia y realmente me cambio mucho la manera en la que ya me veía, ahora mis ojos se ven mas expresivos, grandes y me quite años de encima.Puedo maquillarme y lucir unos ojos hermosos ademas de no verme de mi edad. Me cambio mucho ya que mis ojos se veían tristes, cansados y avejentados, me siento muy bien y mis ojos cambiaron mucho

El 25 de junio llegamos antes de las 12:00 a la cita con el Doctor, mi mamá me acompañó y pasó a consulta con él para preguntarle acerca de la cirugía de párpados (pues a ella también le entró la locura de quererse ver más bella jijiji). Después me pasó a su consultorio donde ya lo esperaba su asistente. Ella me saludó y me senté en el sillón-cama, el doctor me revisó, mientras me jalaba los párpados superiores (o al menos eso sentí) y me preguntaba si así podía cerrar bien los ojos. Mientras dibujaba algo en ellos me explicó que así se aseguraba de cortar la cantidad de piel correcta. Yo me sentía muy tranquila, me aplicó la anestesia local, fue un poco doloroso sentir los piquetes, pero el doctor, me preguntó que del 1 al 10 que tanto dolor había sentido, le respondí que 7 y me comentó que era lo más doloroso que sentiría durante la cirugía fue un consuelo escucharlo pero no le creí mucho. Después de unos minutos empecé a sentir los parpados muy pesados, quería abrir los ojos pero no podía hacerlo, mientras el doctor esperaba a que la anestesia hiciera efecto, me agarró el nervio y sentía que mis piernas temblaban mucho, en eso la asistente del doctor me preguntó que cómo me sentía y le respondí que estaba temblando como perrito apaleado. Ella muy linda me dijo que respirara profundo, intenté hacerlo mientras trataba de concentrarme en escuchar una canción de Raúl Ornelas. Después el doctor me dijo que ya empezaría, con los ojos ligeramente abiertos podía ver los pedacitos de piel que cortó de los párpados de arriba y como la chica limpiaba sangre de esa zona. Sentí que fue muy rápido y efectivamente no fue nada doloroso. Posteriormente pasó a operar el párpado que me interesaba más, mi pesadilla… la bolsa del párpado inferior izquierdo… sentí una ligera molestia, se lo comenté y aplicó más anestesia, me empezó a invadir el nervio de nuevo cuando sentí que trabajaba muy cerca de mi ojito. Intenté escuchar a Pablo Alborán, era mi canción preferida pero no podía. Le pregunté al doctor que si ya había quitado la grasa de pollo de mi párpado y dijo que sí. Empecé a sentir pellizcos en mi ojito, que aunque no me dolían si molestaban y le pregunté al doctor, me dijo que tenía la sensación de que era en el ojo pero que no, que todo estaba pasando en el párpado, y me puso una gota de no sé qué cosa. Luego comencé a sentir calientito cuando cauterizaba mis heridas con un aparatito, le dije y respondió que ya casi terminaría y así fue a los pocos minutos terminó. Bueno, después elevó la cama para que quedara como sillón, me dijo que mantuviera los ojos cerrados haciendo presión con una gasa debido a que salía agüita con sangre del párpado inferior izquierdo. Me dijo que me daría un antifaz de gel y que podía empezar a utilizarlo camino a casa. También recomendó utilizar gotitas de manzanilla para desinflamar. JA! Como llegué en metrobús yo muy chicha pensé que la cirugía eran enchiladas para mi y que podía regresar a casa como llegué… pero no. Cuando el doctor hizo pasar a mi mamá, ella le preguntó que si era conveniente regresarnos en el metrobús y dijo que no porque podían golpearme, aventarme y que pa’ que le buscábamos. El doctor tenía razón, le agradecí y traté de salirme por la puerta que según yo estaba cerrada, pero lo que intentaba abrir era una pared jajaja. Mi mamá me guió a la puerta y es que tenía los párpados muy inflamados. Ya afuera del hospital tomamos un taxi que nos llevó a casa… Ya en la casa fue de terror porque me acosté y cerré los ojitos y mi mamá fue por los medicamentos a la farmacia pero cuando regresó me dijo estás sangrando, ¿qué hiciste? ¿te tallaste? Yo le respondí que no pero la verdad nos pusimos muy nerviosas… le habló al doctor a su cel y dijo que se tenía que presionar la zona por 30 segundos (ya me lo había mencionado pero lo olvidé). Al día siguiente el doctor muy profesional se comunicó para preguntar cómo estaba… dijo que se había preocupado y que le pidió a mi mamá que se comunicara con él después pero ya no lo hizo. El día 2 y 3, sin novedad, se me inflamó la cara, no tenía moretones enormes, sólo el párpado inferior derecho, que no fue intervenido tenía moretón y el párpado que si fue operado estaba inflamado y se veía super chiquito. En esos días después del baño diario aprovechando que la cara estaba mojada intentaba quitarme los rastros de sangre con una gasita… y poco a poco los ojitos se iban viendo mejor, aunque estaban inflamaditos y enrojecidos. El día 5 fui a que el doctor me quitara los puntos, él me dijo que me veía bastante bien, y me recetó una cremita para las cicatrices. Era ya lunes, aproximadamente la 1:30 am cuando me acosté a dormir, apagué la luz y de repente sentí como si tuviera una pelusa en el ojo izquierdo, me levanté para revisarme y vi que me salía una gotita de sangre del lagrimal. Me presioné, como había dicho el doctor y me dormí, ya como a las 8:00 le escribí al doctor, le comenté lo que había pasado y que tenía visión borrosa, él que me recibió ese mismo día a las 12:00. Me dijo que tenía muy irritada la conjuntiva y me recetó un antibiótico para una posible infección. Ayer martes 12 de julio, asistí a cita otra vez, mis ojos se ven mejor aunque el párpado inferior sigue inflamado, claro, mucho menos. El doctor me dijo que los párpados se veían bien, aunque el resultado final se veía en dos meses. Yo me siento bien, la bolsa que tanto me desagradaba desapareció, aunque el proceso sigue y debo continuar con los cuidados me siento muy contenta de haber tomado la decisión de operarme con el Doctor José Luis Romero Zarate, es un doctor muy profesional y responsable, siempre estuvo al pendiente, muy paciente y humano. Creo que el secreto de una cirugía exitosa es la confianza que le tengas al cirujano para poder comentarle todos los síntomas, reacciones durante y después de la operación (y que a lo mejor no deben estar presentes) en mi caso en cuanto vi al doctor me inspiró mucha confianza, cuando lo consulté le pregunté acerca de lo que debía pasar (síntomas, reacciones, molestias, etcétera) y lo que definitivamente no debía experimentar, a lo que él llamó complicaciones. Me explicó muy bien y contestó mi lista de preguntas que llevaba y hasta me dijo “me encantan las preguntas”… Espero que mi experiencia les sirva, por favor investiguen, infórmense y acudan con un profesional que les resuelva todas sus dudas. Y perdonen si esto fue muy largo, al rato subiré fotos.

Me fué de maravilla, sin dolor y recuperación muy rápida, lo recomiendo absolutamente y me volvería a hacer los ojos sin pensarlo, y quizás también el cuello, no me lo he hecho porque he tenido otras prioridades, pero sé que voy a reunir el dinero y al quirófano de nuevo! Así que si salgo beneficiada voy a ser inmensamente feliz y lo recomiendo a todas las mujeres del mundo!

Hola soy Rosy, tengo 42 años y no podría estar mas contenta con los cambios! Ocupaba una blefaroplastia ya que mis ojos tenían demasiadas bolstas ya no sabia que hacer, así que tome la decisión. Al principio fue un poco incomodo pero gracias a los cuidados y sobre todo al dr Camacho quien estuvo al pendiente todo el tiempo, todo salio perfecto me quito 20 años de encima!! Estoy Feliz!!!

Uno siempre tiene metas en la vida y esta es una más que cumplí, quitarme las molestas bolsas en mis ojos que con ningún maquillaje podía ocultar... recomiendo ampliamente al Dr Omar Pérez Sauceda se que no pude estar en mejores manos ☺️, además aprovechando me realice dos cirugías más las cuales sé que en conjunto mi cara cambiará para bien, al verde mas llena de vida, más feliz por mi y solo para mi.

Tengo 3 semanas de operada, pero aún no veo los resultados de la blefaroplastía, un ojo lo siento un poco jalado hacia abajo y el otro no cierra bien. Dice el doctor que en 2 meses veré los resultados finales, que no me desespere, me asegura que quedaré bien. También me pusieron grasa abajo de los ojos y en algunas partes de la cara la cual se ve medió dispareja en algunas zonas. Me siento un tanto angustiada

Mi motivacion fue que se me verian los ojos como antes, no sentia miedo, mi recuperacion fue muy rapida y quede excelente

Yo solo quería quitar la grasa, esta horrible que no se va con dietas y tardaría años con ejercicio. Un día cualquiera me harté de soñar, de querer. Me decidí y eso trajo la posibilidad. Fui a consulta con un doctor recomendado y certificado y al ver y escuchar el convencimiento hizo que el dinero apareciera como magia. La ambicionada figura era ya casi un hecho. El doctor revisó mi cuerpo y dijo, mira, por el mismo precio te voy a quitar esa piel del párpado. Yo al principio no entendí a que se refería, estaba tan acostumbrada a ver mis ojos caídos que ya había olvidado como eran. Le dije que si también se extraía la grasa de ahí y sonriendo me dijo, no te preocupes, yo me encargo. El día de la liposucción le tomé una foto a mi mirada, ese fue el último día que no tuve párpados notables. Pasaron unas horas, cuando salí del quirófano mi madre y hermana me esperaban. Yo les alcancé a decir: el doctor me arreglará los ojos, no sé bien qué hará, pero les digo para que sepan. No sabía el nombre de la cirugía o mi memoria lo había omitido a conveniencia. El impacto fue terrible. Al salir mi hermana se tapó la boca y mi madre puso cara de severa preocupación. Las suturas y los moretes en los párpados me hacían lucir como boxeadora recién nockeada. Esperaba los efectos en el cuerpo pero no en los ojos. A los pocos días retiraron la sutura y a base de cuidados normales la inflamación fue cediendo, así como la cicatrización. El que las líneas desaparezcan toma unas semanas, pero créanlo, el cambio valió la pena. Si me hubieran dicho como me vería al salir del quirófano no lo hubiera aceptado. Nadie quiere poner en riesgo un sentido tan importante como la vista, pero ahora, cuando rizo mis pestañas, me pongo un poco de sombra en los ojos, veo lo que había perdido, ese pedacito de mis ojos, mas correcto de mis párpados, que hace tanto por la mirada, como si viera más lejos, más profundo los sueños de mi ser.